ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

ÁREA DE CIENCIAS DE LA SALUD. MORROS DE SAN JUAN

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.

X PROMOCIÓN DE MÉDICOS CIRUJANOS.
UNERG.2010

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.

PADRINO DE LA PRIMERA PROMOCIÓN. MISIÓN SUCRE.
ACTIVIDAD FÍSICA Y SALUD.

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001

I PROMOCIÓN DE DERMATÓLOGOS.UNERG.2001
DERMATÓLOGOS.2001

PLACA DE RECONOCIMIENTO

PLACA DE RECONOCIMIENTO
X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

AFICHE.X PROMOCIÓN DE MÉDICOS.UNERG.2010

viernes, 12 de febrero de 2016

BLUE LABEL/ETIQUETA AZUL

BLUE LABEL/ETIQUETA AZUL
Edgardo Malaspina

 La tuve entre mis manos, leí algunos párrafos y me fui a la red. Los primeros comentarios me desanimaron: un señor, entrado en años, afirmaba no haberle gustado porque  esa no es la juventud venezolana y por lo tanto la obra no merecía el galardón que le concedieron (Premio Iberoamericano de Novela Arturo Uslar Pietri, 2010). Otro, basándose en los comentarios negativos, simplemente escribió: “Otro libro que no leeré”.

Sin embargo, cuando me enteré que la protagonista quiere ser  francesa en el futuro para liberarse de su infernal país, entonces continué con la lectura porque, cada vez más a menudo escucho, de mis alumnos  y de la juventud en general, esos anhelos, reflejos de nuestra desesperanza y caos socioeconómico, refrendados en lacónicas frases: tengo que sacar el pasaporte y sueños con irme a otro país. Y esas aspiraciones no se relacionan con una determinada mundovisión política, porque hasta la hija menor de Chávez, padre del socialismo XXI venezolano, se ha marchado al extranjero.
El recorrido que hacen los personajes a través de la geografía nacional, ubica el texto en el marco de la literatura de viajes con tinte claramente político, en el más amplio sentido de la palabra. A los problemas familiares de estos párvulos, se agregan las calamidades del país, de las cuales culpan a las generaciones que les precedieron.

El autor nos muestra el lenguaje peculiar para expresarse de estos jóvenes, hilarante e incomprensible, aparentemente, para los mayores. En algún momento me pareció que la actitud escapista de la protagonista, Eugenia Blanc,  tiene semejanza con la de Alberto Soria, el de ídolos Rotos (1905, Manuel Díaz Rodríguez) y que ha sido catalogada de pesimista. Puede ser: la incomprensión y el desarraigo están presentes en cualquier época.

En su periplo, en busca del abuelo francés de Eugenie, los muchachos hacen todo tipo de fechorías menores, beben mucho whisky  Etiqueta Azul (que le robaron a un militar chavista), revisan y reinterpretan nuestra Historia, escuchan a Bob Dylan y  a Paulina Rubio, pero más al estadounidense y escriben “peomas” (si, peo-mas), una especie extravagante y ridícula de la poesía, que mueve a la risa, independientemente de su profundidad en cuanto al realismo sucio.

Esta novela de Eduardo Sánchez Rugeles es excelente porque refleja un momento crítico de nuestro acontecer nacional a través de una generación (o de un segmento de la misma , por lo menos) que está llamada a construir nuestro futuro, pero que se siente perdida.




 



viernes, 5 de febrero de 2016

EN MARACIBO .2006

MARACAIBO
(2006)

Edgardo Malaspina
1
Partimos a las 12 de la noche desde la Casona Universitaria, antiguo hospital de San Juan de los Morros. Se inician los XIII Juegos profesorales en Maracaibo. Tardamos nueve horas en llegar. El atraso se debe a un autobús que se coleó cerca de Ciudad Ojeda y obstaculizó la vía. 
   El día anterior busqué en un mapa la ubicación del Estado Zulia. Es el quinto más grande con 63.000 km2. Tiene tres millones de habitantes, lo que lo hace el Estado con mayor población. Además, el mayor número de indígenas vive allí. Su árbol es el cocotero. Tiene 21 municipios. Maracaibo fue fundada en 1529. Tenemos una pequeña confusión con lo del lago, pues, nos parece que un lago es una masa de agua rodeada de tierra: pareciera que allí están dos golfos ya que el mar penetra las porciones de tierras. Bueno, el puente  General Rafael Urdaneta es el más largo del país con más de 8 km.
2

 Llegamos casi a las 10 de la mañana. Nos alojamos en el hotel Shariff en la segunda circunvalación. Hasta el mediodía no hay cuartos libres. Perdemos toda la mañana y en la tarde descansamos.
3
 En la Asociación de Profesores de la Universidad del Zulia (APUZ), unas instalaciones bien dotadas  y que se encuentran muy cerca de la propia casa de estudios, se inician los juegos. Mi contrincante es de la Universidad Simón Bolívar. Es un judío arrogante. Hago buen juego, me pongo a ganar a mitad de la partida, pero en el final fallo.  Aprendo que el ajedrez es paciencia. Si te desesperas, pierdes, como en todas las cosas de la vida.
4



   Me voy en bus hasta la catedral de la Chiquinquirá. La iglesia es amplia, decorada con imágenes hasta en el techo y con asientos de madera bien tallados y pintados de tal manera que adquieren un aspecto marmóreo. Hay misa. Veo el retablo de la Santa Virgen del Rosario de la Chiquinquirá con su corona dorada.  En 1560 el español Antonio Santana, del pueblo Suta de Boyacá, encargó el cuadro de la Virgen del Rosario.  El artista la pintó con San Antonio de Padua  a la derecha y San Andrés a la izquierda. En 1562 Santana colocó el cuadro en una capilla de su hacienda. La lluvia dañó el cuadro y en 1578 lo abandonaron como inservible en  Chiquinquirá. En 1585 llegó de España María Ramos, esposa de Santana. Abandonada por su esposo pasó a vivir a Chiquinquirá, y allí encontró el lienzo de la Virgen en el cuarto de los animales. Lo recuperó, aunque apenas se veía la imagen, y desde entonces le dedicó sus oraciones. El 26 de diciembre de 1586 descubrió que la pintura resplandecía e iluminaba su cuarto.
5
  Visito un sector de casas antiguas y la Iglesia de Santa Bárbara. Voy al Centro Lía Bermúdez. Una rocola toca una canción de Julio Jaramillo. Allí mismo hay una exposición de numismática del Banco Central de Venezuela. Me pierdo en el Mercado de las Pulgas. En el malecón las lanchas tienen dos meses que no trabajan.
6
  En la Asociación de Profesores de la Universidad del  Zulia gano un juego de ajedrez en la mañana y pierdo otro en la tarde. Visito la Vereda del Lago. Observo el Relámpago del Catatumbo. Nuevamente a la Catedral de la Chinita. Llueve y me refugio en una bodega llamada La Artesanía de la Chinita. El amo juega ajedrez. Dos horas espero un taxi para dirigirme al hotel.

7

   Voy al Complejo Científico-Cultural Simón Bolívar. El Planetario está cerrado, pero hay una exposición con animales prehistóricos de imitación. Allí está el Museo de la Radio con aparatos antiguos y cúpulas de sonido de cristal, muy grandes. Hay muchas fotos de Don José Higuera, fundador de Radio Popular.
8
  Escucho una explicación del Relámpago del Catatumbo: los indios lo consideraban un lugar para la purificación de las almas; para los navegantes era un guía, el faro de Maracaibo. La explicación puede estar en una reacción del gas metano.
9
  Visito el acuario y veo el tiburón nodriza, un cangrejo azul y un pez payaso. Salgo y me dirijo a la laguna Las Peonías que se comunica con el lago. Tomo fotos y luego marcho al Colegio de Médicos. Me entero que el Dr. Alexis Delmoral ,  a quien conocí como estudiante en Moscú, es otorrinolaringólogo.
10
De regreso el taxista quiere hablar de política. Finjo que no me interesa el tema. Claramente molesto me contesta inmediatamente: “Mientras haya putas, lotería y aguardiente, la gente no se interesará en la política”.
11
A pesar de Aristóteles, el taxista también tiene la razón.







jueves, 17 de diciembre de 2015

LA FACIES HIPOCRATICA DEL LIBERTADOR

LA FACIES HIPOCRATICA DEL LIBERTADOR

Edgardo Malaspina

La facies hipocrática es la apariencia característica del rostro humano cuando se aproxima la muerte.
Hipócrates la definió así:
“El más desfigurado es el peor. Las facciones del rostro han llegado al último grado de alteración cuando la nariz se pone afilada, los ojos se hunden, las sienes se sumen, las orejas están frías y con los lóbulos hacia arriba, la piel de la frente está dura, tirante, seca, el color de toda la cara es pálido verde, lívido o aplomado.”
El doctor Reverend constata algunos de esos rasgos en El Libertador en sus boletines. La enfermedad del héroe se agravó desde principios de 1830, y en un retrato realizado al carboncillo sobre papel azul de carta por José María Espinosa (probablemente en mayo) se pueden apreciar los mismos. La desfiguración es tal que no se parece a ninguno de los retratos conocidos de Simón Bolívar.